martes, 9 de junio de 2015

Figurita 103 - Franciscus Cornelius - Dinamarca

Franciscus Cornelius – Dinamarca
El partido había terminado y Franciscus Cornelius había sido expulsado tras cometer su tercer penal en tan solo los 20 minutos que estuvo en cancha. Su primer y última convocatoria al equipo Danés terminaba entre sus lagrimas y los abucheos del centenar de personas que habían ido a ese amistoso de entrenamiento entre la selección Danesa y el humilde Fremad Valby de tercera división de ese país.
De más esta decir que ese también fue el último encuentro en la joven carrera de Franciscus Cornelius que tras una buena temporada en el Silkeborg fue convocado a la selección con tan solo 19 años.
Perdimos el rastro de él hasta varios años más tarde cuando lo encontramos trabajando en una panadería de Aarhus cocinando esas ricas galletitas danesas y obvio pan Danés. Allí con una paz espiritual que distaba mucho a la de aquel fatídico día de los tres penales nos explico que tuvo una crisis que lo llevo a su infancia cuando en el baile para juntar fondos para un viaje a la fábrica de galletitas de Copenhague.

Resulta que en ese baile los niños empezaban a bailar sus primeros lentos y mientras sus compañeros lograban bailar con sus compañeritas él era constantemente rechazado hasta que por fin se animo a encarar a Astrid, la chica que le gustaba. Ella acepto a bailar pero cuando él se estaba acercando tropezó y con la cabeza le rompió el tabique a la pobre Astrid que llorando y con el rostro lleno de sangre se fue corriendo hacia el baño. La fiesta se suspendió por este incidente y todos se quedaron sin la excursión a la fábrica de galletitas.

Así fue que Franciscus Cornelius nunca pudo conocer dicha fabrica que era algo que como a todo niño danés le fascinaba si no que tampoco pudo poder bailar el lento con Astrid la chica que le gustaba y que nunca más le dirigió la palabra. Fueron años duros en su adolescencia y Cornelius se refugió en el futbol y ese trauma con las mujeres y la fábrica de galletitas fue creciendo dentro suyo hasta reventar.
Y reventó ese día… el día de los tres penales, Franciscus Cornelius nos cuenta que el estadio donde se jugaba el encuentro estaba al lado de la famosa Fabrica de galletitas de Copenhague, fue ahí que con el olorcito a las galletitas calientes perdió la cabeza y su mente comenzó a jugarle una mala pasada.

En el primer corner Franciscus debía marcar al número ocho de ellos, mientras lo marcaba el córner se ejecuta y Cornelius se queda mirando el balón que venía por los aires, hasta que el mismo se convirtió en una deliciosa galletita de manteca Danesa, Franciscus Cornelius perdió el control y se abalanzo ante la misma que estaba a punto de ser impactada por la cabeza de su rival y Franciscus no tuvo mejor idea que agarrarlo para que no se coma la delicia danesa.

El shock fue aun mas grande cuando al caer al piso el réferi pitaba un penal y Franciscus no comprendía lo que acababa de pasar. Allí mismo se le vino a la mente Astrid y aquella historia traumática de su etapa escolar.
Las siguientes jugadas fueron similares otra vez penal en busca de la galletita y para el tercer penal su rival se transformo en la bella Astrid y nuestro querido Cornelius quiso quitarse esa espina y termino abrazadisimo con su rival… abrazadisimos los dos diría Sergio Dalma y en futbol eso es nuevamente penal y esta vez expulsión.

Y la historia es tal como la conocemos… tras contarla Franciscus Cornelius se queda en silencio y con una sonrisa dice que todo eso quedo atrás.
Hoy tiene su pequeña panadería en Aarhus donde cocina unas ricas galletitas de manteca y todos los jueves va a al centro de Jubilados de su barrio donde baila vals y canciones románticas con las jubiladas de Aarhus.

martes, 26 de mayo de 2015

Figurita 102 - Eorge Arrison - Dulwich Hamlet

*Version en Castellano mas abajo

Eorge Arrison - Dulwich Hamlet

The problem child of Dulwich, well known for his constant discipline problems. His name it was due his mother was a Beatles fan and his father was nasal, his father of course was the one who registered him at the Register Office.

He suffered constant bullying during his childhood due to his name that they gave him a damn personality. But he was able to survive this difficult stage of childhood.
At 15 he started to play for the Dulwich Hamlet, the team of his neighborhood, even though he was a little aggressive with his rivals, the fans loved him because his ability and bravery in the pitch.

Of course if the season had 38 games he only played 15 of them, he never played the away games because he was always late to catch the team bus because some pub fight or for being caught in jail for stealing cheap stuff on the train.

At 17 the Dulwich Police Station was his second home, but everything changed one afternoon.  After a shooting practice he sent a ball behind the goal, falling into some houses behind the Hamlet Stadium. Eorge went to get the ball but he did not return… 10 minutes, one hour, three hours… nothing.

His Manager went looking for Eorge, to see if he was in some kind of fight or something like that.  But he founded Arrison sweeping the door of a house, he asked Eorge “what the hell was he doing there?” but before Eorge could say anything a female voice answered that question “This youngster broke one of my windows with his ball so he is going to stay working here until he could pay the window repair”.

But we all know that when a woman manages to catch a rebel one, there is no escape for him, that day was the last day of Eorge Arrison in football, a few months later he married that women, now he has nine kids and works in the local butchery of East Dulwich.

Meanwhile the Dulwich Hamlet board installed a tall fence behind the football goals of the stadium to prevent the club from suffering a new leak of football cracks.

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Eorge Arrison – Dulwich Hamlet

El Niño Rebelde de Dulwich, conocido así por sus constantes problemas de disciplina. Su nombre se debe a que su madre era fanática de los Beatles y su padre gangoso, este último obviamente fue el que lo termino anotando en el registro civil.

Sufrió constantes burlas durante la infancia debido a su nombre le dieron esa personalidad maldita que tenia, pero así y todo pudo sobrevivir la dura etapa de la infancia.
A los 15 años de edad entro a jugar en el Dulwich Hamlet el equipo de su barrio, si bien era un poco agresivo con sus rivales los hinchas lo querían mucho por su habilidad y sus entrega constante dentro del campo de juego.

Claro que si la temporada tenía 38 partidos el solo jugaba 15, a los de visitante no iba por que siempre se perdía el colectivo para viajar a los otros estadios y de local a veces llegaba tarde por alguna riña callejera o por quedar preso por intento de robo arriba del tren.

A los 17 años la comisaría local era su segundo hogar, pero todo cambio una tarde de entrenamiento. Tras una práctica de tiros al arco, Eorge tiro un balón por detrás del arco y fue a parar a las casas que hay detrás de la cancha del Hamlet. Eorge fue a buscar esa pelota y no volvía… pasaron diez minutos, una hora, tres horas y nada.

Su entrenador fue a buscar a Eorge a ver si se había metido en problemas y allí lo encontró a Arrison barriendo el portal de una casa, el entrenador le pregunto qué estaba haciendo ahí pero antes de que Eorgie conteste una voz femenina contesto “Este muchacho con su pelotazo rompió una de las ventanas de mi hogar, y se quedara aquí trabajando hasta que enmiende su error”

Pero todos sabemos que cuando una mujer logra atrapar a un rebelde difícilmente lo suelte, ese día del incidente fue el ultimo de Eorge Arrison en el futbol, a los pocos meses se caso con la mujer a la que le había roto la ventana, hoy tiene nueve hijos y atiende la carnicería de East Dulwich.
Mientras tanto en el Dulwich Hamlet instalaron un alambrado bien alto detrás de los arcos no sea cosa que el club sufra una nueva fuga de cracks.

jueves, 9 de abril de 2015

Figurita 101 - Frank Price - Swansea City

Sir Frank Price – Swansea City

La vida está llena de aventuras algunas terminan con grandes resultados para la humanidad y otras quedan sepultadas en el olvido. Pero hay varias que quedan el recuerdo cercando de la sociedad cuando dicen, “mira lo que hizo el boludo este”.

Esta historia transcurre en Gales, más precisamente en la ciudad de Swansea, cuando Frank Price Jr., un discreto defensa central del Swansea City decidió emprender una aventura más osada que pisar el área rival.
Todo comenzó tras ver “Viaje al Centro de la Tierra” la película basada en el libro de Julio Verne, quedo tan fascinado con la idea de viajar al centro de la tierra que se paso días mirando la pelota después de los entrenamientos.  Uno diría que quizá era una leve fascinación por la ciencia ficción, pero todo fue más lejos cuando Frank irrumpió en la utilería del club y destrozo 23 balones con un taladro eléctrico.
Tal fue el revuelo que se armo por los destrozos de Frank que fue suspendido del club, el no lo tomo a mal si no que dijo “Mejor voy a poder trabajar en mi nuevo proyecto” fue así que nadie más vio a Frank por al menos 18 meses.

Un día en el entrenamiento del Swansea se escucho un estruendo y todos voltearon a ver de dónde venía ese ruido. Allí apareció una especie de tangue de guerra con un taladro gigante en la punta y varios otros ornamentos como una grúa desmontable y hasta visión nocturna. ¿Y quien conducía este carromato? Si nuestro querido Frank.

Los jugadores lo tomaron como una broma de su ex compañero hasta que él se detuvo con el vehículo en el medio de la cancha y comenzó perforar el suelo, las autoridades rápidamente llamaron a la policía.
El oficial Harrison fue el primero a llegar al lugar y el que descendió los 6 metros que ya tenía el pozo creado por Frank Pince. Harrison se acerco a la maquina y golpeo su carcasa de hierro, el taladro se detuvo y por una pequeña puerta salió Frank Price. Harrison interrogo a nuestro homenajeado y le dijo que estaba detenido por irrumpir en la propiedad privada y ocasionar destrozos, el señor Price simplemente lo miro y le dijo “no me importa, estoy tratando de llegar al centro de la tierra señor así que seguiré perforando, le sugiero que se baje de la maquina y salga de aquí” a lo que Price cerró la puerta y siguió perforando la corteza terrestre.

Los medios llegaron a cubrir el escándalo y un grupo de tareas de rescate se armo para sacar al insano Frank Price de allí. Pero cuando todo esto sucedió Fran ya estaba varios metros debajo de la corteza terrestre y alcanzarlo comprendería un gasto económico enorme para la ciudad de Swansea.
Fue así que por cuestiones locales se espero tres meses para cerrar el pozo y darlo oficialmente por muerto a Frank Price.

Hoy en gales muchos recuerdan la anécdota del loco que quiso llegar al centro de la tierra, aunque también esta ese puñado de personas que dicen que Frank Price es a veces visto en las noches por las calles de Swansea, alguno jura hasta incluso haberle dirigido la palabra al individuo y que el mismo… y esto hay que tomarlo con cautela, jura que está viviendo con los Intraterrestres en la mística ciudad de Agartha y que algunas noches sale para buscar un poco de Te, ya que es lo único que no se consigue en el mundo subterráneo.

jueves, 26 de marzo de 2015

Figurita 100 - Ian Ferdinand - Glasgow Rangers

"Todo lo que sube debe bajar", dijo Isaac Newton

"Si subís después baja a marcar" dijo cualquier Director Técnico del Mundo

Pero siempre hay una excepción a la regla y ese es nuestro homenajeado del día, Ian Ferdinand del Glasgow Rangers escocés.

Ian era un lateral izquierdo que luego de un entrenamiento sintió un tirón en su pierna, se acerco al médico del plantel y le conto del dolor que tenia, el doctor le dio unas pastillas y Ferdinand se las tomo.

A los pocos instantes los sonidos en la cabeza de Ian comenzaron a sentirse como ruidos casi sordos, como si estuviese adentro de un cucurucho de Dulce de Leche y crema tramontana.

Las imágenes se distorsionaban y el bigote le hablaba… Ian estaba subiendo y subiendo flotando en una nube de color rosa con puntitas violetas, mientras los conejos lo saludaban desde abajo. Ian subió y subió, se convirtió en una estrella más en el firmamento.
Era el dios de los vacios, allí estaba el sumergido… que digo sumergido, elevado en un estado total de éxtasis del cual no podría bajar nunca más y lo peor es que nadie se daba cuenta de su estado.

Pasaron las horas y era momento de jugar un partido crucial vs el Dumbarton y allí estaba Ian en un rincón sentado asimilando el viaje interior que por ese momento estaba por la Galaxia Venom detrás de la tercera estrella de Zylombia, a la vuelta del Kiosco de Abel Fingus en la decima luna de Vergon 6.
Mientras su DT explicaba el 4-4-2 con el que iban a jugar y le decía a Ian que suba a tirar el centro cruzado para el numero, el miraba fijo a su director técnico y miraba como su bigote llamado Albert Fimway le contaba de las maravillas de la termodinámica aplicadas a la vida cotidiana en el Arkansas.
Todavía nadie se daba cuenta del estado catatónico de Ian.
Ya en la cancha el partido estaba por comenzar y el réferi pito, el pitido sonó como una llamada desde el mas allá para Ian quien salió corriendo como si trescientos jinetes macrocéfalos lo persiguiesen para achicarle su cabeza y convertirla en una taza de té. El bigote del DT le seguía gritando incoherencias en algún idioma desaparecido, Ian pensaba que era Esperanto pero no lo era… pasaron meses en su cabeza y solo algunos minutos en la vida real, en ese partido. Y allí estaba Ian esta vez en el piso mirando muy de cerca las flores al costado de la cancha, ellas le hablaban le decían que él iba a estar bien y que estaban construyendo un rayo extractor que lo iba a convertir en una planta y el podría vivir para siempre con ellas…
Y en parte fue verdad porque Ian quedo en un estado vegetativo, no corporalmente si no mentalmente allí había quedado perdido en una especie de trance del que nunca salió.

Las investigaciones luego dirían que los remedios que el doctor le dio esa tarde después del entrenamiento habían sufrido una modificación por accidente durante su fabricación y la estructura química fue afectada creando un súper alucinógeno con el que cualquier ser humano hubiese muerto, pero que para Ian fue peor por que quedaría así por el resto de su vida.
Hoy Ian se puede decir que vive en el Glasgow Asylum y allí estará viajando en su mente hasta que algún día la naturaleza le diga basta.
Ian Ferdinand, el lateral que subió pero nunca bajo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Figurita 99 - Janek Starek - Wisla Cracovia


Janek Starek – Wisla Cracovia (Polonia)

Janek Starek se levanto de su caja de madera y con lo poco que podía dejo el bastón a un costado y empezó a caminar, afuera era de noche pero de a poco aclaraba y la tarde llegaba. Salió de la sala velatoria y pidió un taxi, con lo poco que le quedaba de la jubilación se tomo un taxi hacia el estadio del Wisla Cracovia.

En el camino le conto al chofer que cuando él era joven jugaba al futbol pero que se apure porque estaba por jugar su partido despedida y su debut.

Mientras el taxi avanzaba se saco su boina y mientras se peinaba su pelo pasaba de un grisáceo a un marrón claro, su piel se estiraba lentamente y los dolores en sus articulaciones se estaban yendo lentamente.
Llego al estadio y en la confitería del club mientras tomaba un vaso de ginebra se enojaba con el mozo por que el tenía que jugar en un rato en el partido que acababa de terminar y allí termino su vaso de agua.
Se saco los mocasines y fue al baño donde estuvo un rato largo tratando de orinar para el control anti-doping mientras el sudor se secaba en su rostro se daba cuenta que cada vez estaba más lejos de los 90 años pero más cerca del minuto noventa. A minutos del final del encuentro que iba a jugar se subió en andas de sus compañeros quienes lo ingresaron al campo de juego, dieron una vuelta Olímpica y se tiraron al piso hasta que escucharon el silbato final.

Allí exhausto nuestro Janek empezó a correr como si fuese el último partido de su vida y de la temporada. Comenzó rápido colgándose del alambrado y después metiendo un gol, el resto del partido fue cerrado pero a medida que el tiempo retrocedía Janek se sentía menos cansado y sabia que necesitaba un gol para quebrar el empate y consagrarse Campeón. Durante los diez primeros minutos sufrió los nervios de su debut en primera siendo tan joven.

Finalmente el réferi pito el comienzo del partido y los jugadores se fueron al  vestuario para la charla técnica, todos menos Janek quien agarro los juguetes del vestuario, se saco la foto de su debut y como podía se fue caminando al estacionamiento del club.

Allí lo esperaba su madre y mientras Janek decía sus primeras palabras y poco a poco daba sus primeros pasos fue gateando hasta su madre quien lo levanto en brazos, lo amamanto y lo abrazo tan fuerte que de repente ya se encontraba dentro de ella.

Su madre embarazada abrazo al padre de Janek y le dijo “Nuestro hijo se llamara Janek y algún día será campeón con el Wisla Cracovia. Luego ambos se fueron a su casa.

Mientras tanto el sol se ocultaba detrás de los árboles y la oscuridad se hacía presente, un nuevo día comenzaba.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Figurita 98 - Kieren Craughwell - Shelbourne FC (Irlanda)


Poema de Kieren Craughwell (del Shelbourne FC de Irlanda)

A  orillas del Liffey nació
este horrendo caballero
A los meses trotó
Y se fue para el potrero
Conoció el amor real
en ese terreno
Y en su Dublín natal
cumplió su sueño

Jugar en primera
Con los colores del corazón
colocarla en la ratonera
Y gritar gol con emoción

La vida le sonreía al pibe Kieren
pero el destino le jugó una mala pasada
La notica más triste que a alguien le cuenten
la muerte de su padre, en una pulseada

Su familia sin sostén lo requería
Kieren dejo atrás la pelota
Dejo a lo que más quería
Para unirse a la patota

En sindicalista se convirtió
Para llevar el pan a la casa
Su sueño acabo
Y así es como la vida se pasa

Ya no juega a la pelota
Y sonríe como un farsante
Ahora va con la patota
a fajar al laburante

Sépalo amigo sin desanimo
Que por más que usted discuta
el destino te cambia el camino
Por que es un verdadero hijo de puta

viernes, 20 de febrero de 2015

Figurita 97 - Zoilo Zelmar Zamarbide - Olimpo de Bahia Blanca (Argentina)

Don Zoilo – Olimpo de Bahía Blanca (Argentina)

Zoilo Zelmar Zamarbide hombre de campo mediocampista central, de buen tranco y duro de pasar en el mediocampo.

Su problema no era futbolístico sino más bien de personalidad… era tímido y por ser del campo tenía esa necesidad de caerle bien a sus compañeros de la ciudad. Pero digamos que Zoilo no era muy agraciado.
Así que Zoilo intentaba demostrar que él era divertido como ellos… pero cada vez que quería contar una anécdota o un chiste aburría a todos con su tono monocorde y con poca gracia… para colmo se equivocaba  los remates de los chistes o los decía mal. Tan aburrido era Zoilo que lo habían apodado “triple Z” por que dormía a todos.

Pero su vida cambio para siempre cuando llego un cordobés… pero este era un cordobés especial, este cordobés no sabía contar chistes y oh casualidad del destino le toco compartir habitación en la concentración con Zoilo.

Fue así que en la primera noche Zoilo se levanto a las 5 de la mañana como siempre y se encontró con el cordobés sentado en la cama y llorando.
Zoilo – ¿Que le pasa cordobés? ¿Extraña el hogar?
Cordobés – No Zoilo… no es eso
Zoilo - ¿Y entonces qué pasa?
Cordobés – Es que no se contar chistes
Zoilo – ¿Y eso que tiene? Yo sé muchos chistes y no los se contar, no es tan grave…
Cordobés – Pero Zoilo!!! Yo soy cordobés todos esperan que cuente chistes
Zoilo – Uh que problema…
Cordobés – Me vuelvo a Córdoba Zoilo, allá nadie me pide chistes
Zoilo – No diga eso, ¿como se va a perder una oportunidad como esta? Hagamos así… yo le escribo aquí en esta libretita todos los chistes que se me y usted se los aprende…

Y así fue que Zoilo le anoto todo los chistes al Cordobés y este los conto y todos se reían con él. Zoilo sintió que estaba haciendo algo útil por alguien y eso lo puso feliz y así siguió escribiéndole chistes al Cordobés, todo tipo de chistes… de bebes, de judíos, de gallegos, de animales, de sexo y hasta chistes negros. Pero había un género que Zoilo escribía mejor y eran los chistes de campo.

El destino quiso que una rotura de ligamentos causada por un “Massey Ferguson” lo alejara de las canchas… hoy Zoilo vive en el campo y se la pasa escribiendo, ya lleva cuatro libros de chistes escritos y todos fueron best-seller. También es guionista de los monólogos del Cordobés quien también dejo el futbol y se dedica al stand up en Villa Carlos Paz.

Así que la próxima que escuchen un chiste de Don Zoilo sepan que el seguramente lo escribió…